¿QUÉ
ENTIENDO POR FILOSOFIA?
PROPÓSITO:
Comprender
algunos conceptos de lo qué es la filosofía y su importancia en nuestra vida
cotidiana
ACTIVIDAD
# 1
1.
Presentación de estudiantes con preguntas filosóficas como
¿crees que todos los seres humanos quieren conocer?
2. Se les
proyectará imagen de Rodín " el pensador". Inicialmente la escultura
se titula el poeta y posteriormente el pensador.
¿Cuál de los dos títulos crees que es más adecuado? ¿Por
qué?
¿En qué situaciones consideras que es necesario asumir la misma
actitud del hombre representado en la escultura?
ACTIVIDAD# 2
Desarrolle
la siguiente actividad apoyándose en el texto de José Ortega y Gasset
“El hombre se dedica a esa
extraña actividad que es filosofar, cuando por haber perdido las creencias tradicionales
se encuentra perdido en su vida. Esa conciencia de ser confusión radical, de no
saber a qué atenerse es la ignorancia. Pero esta ignorancia originaria, este no
saber fundamental, es el no saber qué hacer. Él es el que nos fuerza a no
forjarnos una idea de las cosas y de nosotros mismos, a averiguar qué es lo que
hay en realidad, a fin de poder, en vista de la figura que el universo nos
presenta como “siendo lo que en verdad es”, proyectar con seguridad, con
suficiente sentido, nuestra conducta y salir de aquella originaria ignorancia”
José Ortega y Gasset: La Idea de
Principio en Leibniz”
A partir del texto anterior
explique por qué cada una de las siguientes conclusiones es posible o
imposible:
§
Sólo
los ignorantes son filósofos
§
El
saber filosófico está orientado a darnos elementos para dirigir nuestra
conducta.
§
La
filosofía es atea, porque surge cuando perdemos nuestras creencias
tradicionales
ACTIVIDAD # 3 (LECTURA ORAL
ENTRE TODOS)
DOCUMENTO “IMPORTANCIA DE LA FILOSOFÍA”
Sencillamente Hablamos
de Filosofía cada día, en todo momento en el que está ocupada nuestra capacidad
de razonar empeñada en desmenuzar cada uno de los acontecimientos que tienen
que ver con el arte de vivir. La Filosofía está inserta en el estilo particular
que cada uno le imprime a la propia vida. En todo momento vamos construyendo
una forma muy particular, muy personal de vivir, de actuar, de comportarnos, lo
cual nace de la observación de nuestro entorno, constituido por la familia, los
amigos, la empresa o el colegio, incluso, el estilo de divertirnos obedece a
una observancia filosófica que parte de nuestro propio interior. Todo lo que
aprendemos influye en nuestros criterios y decisiones y cada persona que entra
en contacto con nosotros identifica con facilidad lo que somos o vamos siendo,
lo que pensamos o las influencias que el
medio ejerce en el desenvolvimiento de la profesión o de la vocación misma.
El pensador José
Ortega y Gasset enseña que la Filosofía ubica al hombre cuando éste se halla
perdido. La pregunta sería, ¿cuándo se halla perdido el ser humano, dónde se
pierde? La respuesta depende de la experiencia que cada uno tenga especialmente
en la ruta de la formación de las propias decisiones o búsqueda del camino de
la felicidad, del saber, del ser. Cuando el hombre se encuentra confundido
entre el ser o el hacer, ahí entra en juego la realidad filosófica para
iluminar e incluso para incomodar, pues necesariamente rompe todo aquello que
impide el paso de la “Luz”, para inquietar o incomodar, para ayudar a encontrar
la verdad.
Con todo lo que hemos
señalado “la Filosofía es un acto
consciente que exige descubrir el sentido de lo que hacemos, darnos cuenta del
por qué realizamos las cosas y la forma como las realizamos” gracias a lo
cual podremos construir o fortalecer nuestra personalidad, nuestros criterios y
nuestra propia identidad.
Importante es afirmar
entonces que, todo ser humano en la medida en que reflexione o cuestione el por
qué de su experiencia de vida, el por qué de las cosas, está haciendo
Filosofía. Está mejorándose y mejorando su entorno. El pensador no puede darse
el lujo de dejar que las cosas pasen de largo, hacerse el de la “oreja mocha”
ante los acontecimientos o ante el mutismo que normalmente rodea la vida de los
conformes, de lo que no quieren luchar, de los que ya están “muertos en vida”.
Técnicamente la
Filosofía dio origen al pensamiento sistemático y organizado del cual disfruta
el hombre en la actualidad. Puede considerarse como la madre del saber. En un
principio, la Filosofía abarcó todos los espacios del saber humano que iban
surgiendo a medida que se presentaban las necesidades en la comunidad humana.
Tardíamente, cuando surge la necesidad de la especialización, las ciencias se
independizan de la Filosofía, sin que realmente puedan desarrollarse por fuera
del saber, pues siempre han de necesitar de la reflexión, de la razón.
La Filosofía es la
conciencia total, racional y crítica que el hombre tiene del mundo en el cual
vive, y de los objetivos fundamentales de su actividad. La Filosofía tiende a
superar todos los límites del oficio, la
especialización y la profesionalización que el hombre o la mujer se han
impuesto.
La Filosofía se
interesa por todo lo humano, sin tomar en cuenta las características de la
época, nacionales o de clase. Tiende a explicar los sucesos de cualquier sector
del mundo que el hombre ya haya caminado con los sentidos y el pensamiento; de
la parte que ya ha ingresado en la historia humana. En este caso la Filosofía
es totalizadora. La filosofía
también es racional, ya que armoniza
los deseos, visiones y sueños del hombre con la conciencia total de lo que
existe. A diferencia del saber parcial de la ciencia, la Filosofía quiere ser la síntesis del saber.
La Filosofía es
también el proyecto de lo que el hombre quiere crear, de lo que, de acuerdo con
sus convicciones, debería ser. El hombre
se diferencia de los demás seres, no sólo porque puede transformar su entorno,
sino porque se puede proponer objetivos.

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