lunes, 2 de marzo de 2026

SEMANA # 6 FILOSOFÍA

 

 TALLER PARA RECUPERAR EL PARO DE 72 HORAS

 


TEMA: ¿QUE ES LA FILOSOFÍA?

 

PROPÓSITO: Reconoce la importancia de la filosofía como una experiencia de vida que implica la posibilidad de establecer un proceso de reflexión sobre todos los aspectos que nos rodean y que permiten su comprensión, interpretación y transformación.

 

¿QUÉ ES LA FILOSOFÍA?

La palabra filosofía, de origen griego, está compuesta de dos términos: filos, que significa amor, amistad, y Sofía que significa sabiduría. Es decir, filosofía se puede traducir como "amor por la sabiduría". Esto significa que la filosofía no es en sí misma la sabiduría, sino la acción de buscarla. Ser filósofo, según la idea griega, no es ser sabio, sino querer serlo, lo que puede ser aún mucho más sabio que creerse sabio.

 

Esencialmente la filosofía es una actividad. Como tal requiere de tiempo para su ejercicio y sólo mediante su práctica continua podemos mejorar nuestro desempeño filosófico. Observemos el tipo de actividad a la que hacemos referencia en este intento de definición filosófica:

  • La filosofía es una actividad productiva. La actividad filosófica da lugar a escritos intelectualmente estimulantes, sino que también produce efectos positivos en nuestra forma de concebir y de vivir la vida; permite mejorar nuestra capacidad de pensar la realidad de un modo más profundo y ayuda a perfeccionar el manejo de nuestros conceptos. Como cualquier artesano o artista o profesional necesita de herramientas pertinentes para el ejercicio de su labor, el filósofo también precisa de las suyas para escribir ensayos y reparar conceptos. Esas herramientas pueden ser, entre otras, el saber preguntar, el aprender a analizar, el saber dialogar con argumentos, el saber interpretar un texto, el tener argumentos para analizar, así como el tener soportes argumentativos para evaluar, el saber evitar trampas argumentativas, el saber sacar nuestras propias conclusiones, el saber elaborar esquemas de inferencia, el aprender a pensar por sí mismo y hasta el saber estudiar filosofía.
  • La filosofía es una actividad creadora. No se debe juzgar la filosofía únicamente por los resultados. Es esencial tener presente la manera como se hace filosofía. Pues del procedimiento empleado depende la calidad del resultado  y para la adecuada solución de distintos problemas se requiere poner en práctica diversos procedimientos. Si queremos aprender a filosofar es importante ser creativos, estimuladores de la imaginación.
  • La filosofía es una actividad práctica. Los antiguos griegos concebían la filosofía como una forma de vida. Así es pensada aún. En este sentido filosofar es desarrollar, con ayuda del pensamiento, costumbres o hábitos que nos ayuden a ser felices. Es decir, la sabiduría que busca la filosofía es para la vida. Es una sabiduría práctica.
  • La filosofía es una actividad teórica. Los filósofos no sólo se han puesto como meta la felicidad, el bien o la belleza. También buscan la verdad. Por esto, según los antiguos griegos la definían como la búsqueda desinteresada de la verdad. En este sentido son muchos los caminos que los filósofos han seguido para encontrarla. El ánimo filosóficos también está presente en la investigación científica, sólo que su práctica no siempre está sometida a la búsqueda de la algo necesario o útil.
  • La filosofía es cuestión de pasión.  Pasión por el conocimiento mismo que, cuando es asumido plenamente, se convierte en algo sublime y digno de admirar. Muchos pensadores han renunciado a privilegios y bienes por disfrutar del privilegio de dedicarse a pensar. La filosofía tiene la característica de ponerse por encima de los detalles y poder alcanzar una mirada general. El que filosofa contempla el universo y la vida con una misma fascinación. Elevarse por encima de los detalles para comprender mejor es adoptar una actitud teórica. Teoría es una palabra griega que significa contemplación.

Etimológicamente, filosofía es “amor a la sabiduría”. A veces se traduce filosofía por “amor al saber”. Pero los griegos tradujeron “saber” usando el término griego episteme, (en cuanto conocimiento teórico) y la sabiduría, Sofía, (en cuanto conocimiento teórico y práctico, propio del llamado sabio)

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La filosofía mantiene un interés por el saber universal, revelando la superioridad de la razón, destacando la importancia de la teoría y señala el carácter fundamental de la virtud y de la conducta; ella es altamente especulativa pero profundamente crítica., y aunque no quiere dar nada por supuesto está profundamente sumergida en suposiciones, se identifica con el saber pero destaca lo que luego se llamará ciencia. Se presenta como un conjunto de proposiciones, pero también como una actitud profundamente humana. Todas estas definiciones han persistido desde los griegos hasta nuestros días… La filosofía es concebida como la norma más adecuada para la acción, como el arte de la vida basado en principios de razón. Sin embargo nunca se ha apartado de lo místico de la humanidad.

 

Todos los seres humanos estamos envueltos en la cotidianidad, que no es otra cosa que la realidad diaria que vamos viviendo en las cosas normales de nuestra existencia, en el hogar, el estudio, el trabajo, en las reuniones o lugares sociales, en la vida y cuando nos enfrentamos ante el fuerte impacto de la muerte.

 

La cotidianidad (la vida diaria) es una de las principales categorías filosóficas, es decir, una de las expresiones con las cuales la Filosofía expresa ideas y conceptos. Insistimos,  cuando decimos que lo cotidiano es aquello con lo que nos encontramos a diario y no valoramos suficientemente porque la rutina nos ha acostumbrado a verlo o tenerlo todos los días es allí donde está todo el saber del hombre, porque es ahí donde se concentra toda la experiencia y todas las tesis que pueden ser meditadas, reflexionadas, para construir el pensamiento filosófico. Por eso la filosofía forma parte de nuestra vida diaria, de lo que somos, hacemos, pensamos y deseamos.

 

TALLER

 

1.    ¿Por qué la filosofía es una actividad?

2.    ¿Cuáles son las herramientas que necesita cada filósofo para su actividad productiva?

3.    explica lo que es la filosofía como actividad práctica

4.    explica la diferencia entre el amor al saber y el amor a la sabiduría.

5.    ¿por qué la cotidianidad es una de las principales categorías FILOSÓFICAS?

 

ACTIVIDAD DE AMPLIACION Y PROFUNDIZACIÓN (personal)

 

6.    Exprese en su cuaderno mediante un escrito, la comprensión sobre la razón de ser o de existir de la Filosofía.

7.    Cada persona tiene una Filosofía de Vida. Escriba en su cuaderno ¿qué piensas de la vida?

8.    Desarrolle un mapa conceptual con la temática ya tratado

 

 

lunes, 23 de febrero de 2026

SEMANA # 5 FILOSOFÍA

 

 TEMA: APRENDER A FILOSOFAR

 

 

PROPÓSITO: Reconoce la importancia de la filosofía como una experiencia de vida que implica la posibilidad de establecer un proceso de reflexión sobre todos los aspectos que nos rodean y que permiten su comprensión, interpretación y transformación.

APRENDER A FILOSOFAR

 

La filosofía surge cuando nos hacemos preguntas ineludibles, que incomodan nuestra vida por la urgencia de atenderlas. Son preguntas que nos obligan a responder a su llamado; surgen desde el fondo de cada ser humano y en consecuencia se vuelven universales. Cuando respondemos al llamado como una vocación para hallar la VERDAD surge la filosofía. La filosofía supone una disposición del ánimo por el cual acogemos una interpelación, porque no solo oímos, sino que esencialmente ESCUCHAMOS.

 

Llega a filosofar quien se dispone y recibe las preguntas fundamentales como su más preciado objeto y quien se confía desinteresadamente a la tarea de resolver dichas preguntas. Esta disposición del ánimo –temple- no es igual en todo pensador. En un principio en Grecia lo hicieron los primeros filósofos llamados presocráticos, anteriores a Sócrates, movidos por el asombro ante las cosas, por la perplejidad.

 

ü  Todos tenemos inquietudes filosóficas

 

Nos hemos hecho preguntas como: ¿los animales piensan? Una respuesta inteligente es responder que sí. Los seres humanos somos animales y animales no humanos y humanos pensamos. Pero eso no es lo que nos inquieta. Lo que nos preocupa es un misterio: parece un hecho que animales no humanos se comunican entre sí y, cuando observamos un perro, nos da la sensación de que entiende. Parece como si los animales “pensaran”. Pero ¿cómo saberlo?

 

Estas dudas nos conducen a otras: ¿Qué es pensar? ¿Qué es ser consciente? ¿Qué es ser persona? Tales preguntas resultan extrañas o más bien nos sentimos extraños ante ellas, pues no nos las hacemos todos los días y nos producen desconcierto porque no sabemos cómo responderlas. ¿Cómo las respondería usted? ¿Su respuesta daría satisfacción, no suscitaría una nueva pregunta?

 

En algún momento todos hemos experimentado “inquietudes filosóficas”. Generalmente las pasamos por alto o les prestamos atención por unos instantes y luego olvidamos. Pero por más rutinaria y aburrida que sea nuestra vida, nuestra capacidad de asombro no muere, permanece. Nuestro apetito intelectual, anímico y espiritual está presente y de algún modo buscamos manera de satisfacerlo.

 

Todo aquello que nos preocupa profundamente y en ocasiones nos sorprende, nos invita a investigar. Pero también podemos ser sensibles ante las cosas sencillas, comunes u obvias.  No tiene que ocurrirnos algo grave ni tenemos que asistir a un espectáculo asombroso para que se despierte nuestra admiración, para que surjan entre nosotros preguntas que nos dejen perplejos. Sin lugar a dudas somos seres curiosos y en la actividad filosófica hay mucho de curiosidad. Recordemos lo que decía Aristóteles “todos los seres humanos, por naturaleza, desean saber”.

 

Pero la CURIOSIDAD POR SÍ MISMA NO BASTA para justificar la actividad filosófica, pues la filosofía no se practica únicamente por curiosidad. Y aunque todos tenemos inquietudes filosóficas, no todos sabemos filosofar, pues no todos sabemos cómo abordar estas inquietudes. Y seguramente aquí está el centro del saber filosófico, pues aunque la filosofía la podamos definir como el conjunto de “inquietudes” que pueden causar asombro a los seres humanos, también se le puede definir como la acción que permite pensar filosóficamente estas inquietudes. Por lo tanto, en lugar de hablar de preguntas filosóficas, es más adecuado pensar en cómo abordarlas de manera filosófica

 

La filosofía es una manera de enfrentar dificultades, de afrontar preguntas y de pensar en ellas. En otras palabras, la filosofía es un cómo. Y si todos somos filósofos en alguna medida, nos lleva a comprender que todos estamos en la capacidad de asumir actitudes filosóficas ante diversas circunstancias.

 

¿Por qué entonces hacer filosofía?, dando una respuesta más o menos acertada podemos decir que hacemos filosofía no sólo por simple curiosidad sino por la necesidad de hallar:

 

  • Un modo de afrontar aquellas inquietudes que nos asombran
  • Una manera de enfrentar la perplejidad propia de los seres humanos

ACTIVIDAD  # 1 PARA LA CLASE

 

1. ¿Cuándo surge la Filosofía?

2. ¿Quiénes fueron los presocráticos?

3. ¿A qué nos invita aquello que nos sorprende y nos preocupa?

4. ¿Cuál fue la frase de Aristóteles sobre el saber?

5. ¿Porque el filosofar no es suficiente para aprender a filosofar?

6. ¿Por qué hacer filosofía?

7. Escriba un texto sobre una situación concreta que a usted le cause admiración y exponga las razones que suscitan dichos sentimientos en su mente y que de alguna manera afecten su sentido y estilo de vida.

8. Cuenta una historia personal dramática riéndote (FFIA es una manera de enfrentar dificultades)

9. video: https://youtu.be/7sS710UaapM

 

 

 

 

ACTIVIDAD  # 2 PARA LA CLASE

 

Escriba un texto sobre una situación concreta que a usted le cause admiración, respeto, temor, sentimiento de trascendencia. Exponga en él las razones que suscitan dichos sentimientos en su mente y que de alguna manera afecten su sentido y estilo de vida, las ideas que surgen en su mente y las propuestas que podrían sugerirle una alternativa nueva para asumirla en su tarea de vida.

(Escriba con claridad, con ideas semánticamente correctas, buena redacción y ortografía)

En el salón de clase, forme equipos de tres compañeros y comparta su texto, intercambien impresiones y formulen una breve ponencia para presentar ante el grupo. Tenga en cuenta los conceptos que ha estudiado y analizado hasta el momento.

 

 

lunes, 16 de febrero de 2026

SEMANA # 4 FILOSOFIA

 

TEMA: FORMAS DE HACER FILOSOFÍA



https://youtu.be/xHmO_wuv278?si=-txhnP8_QWezEn_S

A lo largo de la Historia de la Filosofía, se pueden observar dos formas de hacer Filosofía: una, parte de la observación que el hombre puede hacer con sus sentidos externos e internos, de su sentido común y de su consiguiente reflexión, buscando las causas últimas de las cosas; otra, es más ilustrada y parte de los conocimientos sacados de las ciencias. Y su objetivo, como decía August Comte, es entresacar las conclusiones generales de las ciencias y reflexionar sobre ellas en una especie de interdisciplinariedad cognoscitiva. En este sentido la especialidad de la Filosofía, con respecto de las ciencias, sería la generalidad de sus reflexiones, basadas en los descubrimientos de las distintas ciencias. Ambos modos de hacer Filosofía son legítimos y han dado sus frutos a lo largo de la historia del conocimiento humano. En este estudio pretendo vislumbrar el futuro de la Filosofía, basándome en el segundo modo de hacer Filosofía. Trataré de observar los últimos descubrimientos de las ciencias que puedan afectar a la Filosofía, para, a continuación, lo que puede ser el futuro. Así, para ver las posibles líneas de evolución de la Filosofía, antes hay que considerar la situación del pensamiento actual de las ciencias, aunque sea de forma muy esquemática. Veamos, pues, 1) el panorama de las ciencias matemáticas, físicas y biológicas; 2) el panorama de las ciencias humanas; 3) la Filosofía; y 4) el futuro de la Historia de la Filosofía

 

2.    PRINCIPALES PROBLEMAS EN FILOSOFÍA

 

La filosofía y las ciencias.

 

La filosofía como ciencia fundamental, es un saber sin supuestos, es decir, no supone un método determinado, como sucede por ejemplo en las matemáticas o la biología y en todas las ciencias particulares, sino que ella misma tiene que darse su propio contenido temático y su método. Por eso le llama “ciencia primera” o fundamental

 

La filosofía no es como las otras ciencias.

 

La filosofía difiere de las ciencias particulares tanto por su contenido (objeto) como por su método. Las ciencias reales tienen por objeto un determinado campo de la realidad experimental: puede ser una parcela de la naturaleza (ciencias naturales) o de la que ha surgido por acción del hombre (ciencias culturales). Las ciencias formales, por su parte, se interesan por la estructura abstracta de las conexiones lógicas. La filosofía, en cambio, no tiene un objeto de investigación tan delimitado como el de estas ciencias particulares.

 

OBJETO Y MÉTODO DE LA FILOSOFÍA

 

Hay tres características de las ciencias reales que las hacen diferentes a la filosofía: son empíricas, decir,  tienen como objeto una parte de la realidad experimental y explican sus fenómenos por causas también experimentales. Son temáticamente reducidas, pues delimitan su tema u objeto de estudio a un aspecto determinado, muy específico. Y por último son metodológicamente abstractas, pues sólo pueden abordar su tema de estudio hasta donde su método específico se los permita.

 

La filosofía difiere de las ciencias por su objeto y su método, pues la filosofía se interroga por las causas y los condicionamientos fundamentales de lo empírico, o como decía Emmanuel Kant, “por las condiciones de posibilidad de la experiencia”. Así mismo, se pregunta por el todo, por la realidad en conjunto, no por sus particularidades o parcelas temáticas. La filosofía no cuenta con un método predeterminado ni externo al objeto de su interés que es el conjunto de la realidad.

 

Entre la filosofía y las ciencias reales hay tres relaciones posibles, a saber: que la filosofía sea análisis lógico, teoría científica e investigación básica de las ciencias reales. Esta relación se llama cientismo. Otra posibilidad es que la filosofía constituya una síntesis del saber científico, es decir, que formula las “imágenes científicas del mundo”. Finalmente que la filosofía sea un saber autónomo frente a las ciencias reales y sus métodos, es decir, una investigación diferente no necesariamente científica.

 

Como la filosofía surge del encuentro del ser humano con el mundo, son múltiples las perspectivas desde las cuales se percibe dicha realidad y por lo tanto múltiples los temas y problemas de aborda la filosofía.

 

Como encuentro con el mundo, la filosofía tiene que ver siempre con las diferentes interpretaciones y con las distintas formas de comprender y abordar la realidad.

 

Los problemas con una construcción teórica que han respondido a los intereses de conocimiento de cada una de las épocas de la historia. Sin embargo, se han intentado agrupar “grandes problemas” las distintas inquietudes y reflexiones que la filosofía ha desarrollado en su intento de comprender y explicar el mundo. Los principales son: el problema epistemológico, el problema antropológico, el problema ético, el problema religioso y el problema metafísico.

 

El problema epistemológico, hace referencia al problema del conocimiento, a la forma como se origina, se construye y se valida cualquier tipo de saber.

 

Desde los filósofos griegos el interés sobre el conocimiento ha sido siempre explicar su origen  y proceso de construcción.  El filósofo Hesse resume los problemas del conocimiento en cuatro preguntas esenciales: ¿Puede el sujeto conocer el objeto? (problema de la posibilidad del conocimiento) ¿es la experiencia o la razón la fuente del conocimiento? (problema del origen del conocimiento) ¿quién determina a quién, el sujeto o el objeto, en la construcción del conocimiento? (problema de la esencia del conocimiento), ¿existen otras formas de conocer el objeto? (problema de las formas del conocimiento) y ¿qué es aquello que determina que una cosa sea verdadera o no? (problema del criterio de verdad del conocimiento)

 

El problema antropológico, nos lleva a plantear la pregunta por el hombre que, siempre se ha dirigido a descartar aquella dimensión que define su esencia. Se puede señalar que a lo largo de la historia de la filosofía han sobresalido, entre otras cosas, la concepción racionalista, nietzscheana, marxista, psicoanalítica y existencialista. Cada una de ellas enfatiza un valor fundamental: razón, voluntad, trabajo, inconsciente, existencia.

 

El problema ético, el tema de los valores y de la vida espiritual del hombre ha sido una constante en casi todos los representantes y corrientes de la filosofía. Los campos y los problemas de la filosofía se encuentran siempre mediados por la reflexión sobre la vida moral de los individuos y de las comunidades y sobre aquellos valores que permiten su realización.

 

Aspectos como la felicidad, la conciencia, la libertad, el amor, el trabajo, la creatividad o el lenguaje, han llegado a ser, a través de la historia de la filosofía, los principales aspectos sobre los que se ha volcado la reflexión ética.

 

El problema de la Religión. La filosofía no es religión, aunque tengan funciones en común. Según Karl Jaspers, la filosofía tiene como funciones la iluminación existencial (da luz sobre nuestro propio yo), y la “orientación mundana (nos hace entender el mundo) y la trascendencia” (superación y transposición de la existencia y del mundo hasta lo divino que abarca ambas realidades). La religión también cumple las funciones mencionadas para la filosofía, pero desde la perspectiva de la fe en una realidad trascendente fundamental que se revela indiscutiblemente, mientras la filosofía las realiza como un esfuerzo de la sola razón humana por fundamentarlo todo racionalmente.

 

A cerca de las relaciones entre la filosofía y la religión, históricamente se han sostenido cuatro posiciones: que no tienen nada en común, que entre ambas existe contradicción, que ambas constituyen una unidad y que aunque relacionadas mutuamente, amabas representan dos planos de sentido diferentes.

 

El problema metafísico, se considera que hablar de metafísica es hablar de la misma filosofía, pues Aristóteles identificó la filosofía con la metafísica al definirla como el estudio de los diferentes modos del ser en cuanto ser. Por tal razón, el problema metafísico tiene que ver con la propia “naturaleza” de la filosofía.

 

 

ACTIVIDAD DE AMPLIACION Y PROFUNDIZACIÓN

 

Ø  Explique en su cuaderno el significado del breve texto sobre filosofía y religión

Ø  Con sus palabras defina lo que es saber, cuántos y cuáles son los tipos de saber

Ø  Enumere las diferencias fundamentes entre filosofía y ciencia

Ø  Reflexione y escriba: ¿“la filosofía se considera ciencia”?

 

 

 

 

 

 

 

lunes, 9 de febrero de 2026

SEMANA # 3 FILOSOFÍA

EL HOMBRE EN BUSCA DE SENTIDO DE VICTOR FRANKL




 PARTE PRIMERA: UN PSICÓLOGO EN UN CAMPO DE CONCENTRACIÓN

 "Un psicólogo en un campo de concentración". No se trata, por lo tanto, de un relato de hechos y sucesos, sino de experiencias personales, experiencias que millones de seres humanos han sufrido una y otra vez. Es la historia íntima de un campo de concentración contada por uno de sus supervivientes. No se ocupa de los grandes horrores que ya han sido suficiente y prolijamente descritos (aunque no siempre y no todos los hayan creído), sino que cuenta esa otra multitud de pequeños tormentos. En otras palabras, pretende dar respuesta a la siguiente pregunta: ¿Cómo incidía la vida diaria de un campo de concentración en la mente del prisionero medio? Muchos de los sucesos que aquí se describen no tuvieron lugar en los grandes y famosos campos, sino en los más pequeños, que es donde se produjo la mayor experiencia del exterminio. Tampoco es un libro sobre el sufrimiento y la muerte de grandes héroes y mártires, ni sobre los preeminentes "capos" — prisioneros que actuaban como especie de administradores y tenían privilegios especiales— o los prisioneros de renombre. Es decir, no se refiere tanto a los sufrimientos de los poderosos, cuanto a los sacrificios, crucifixión y muerte de la gran legión de víctimas desconocidas y olvidadas, pues era a estos prisioneros normales y corrientes, que no llevaban ninguna marca distintiva en sus mangas, a quienes los "capos" realmente despreciaban. Mientras estos prisioneros comunes tenían muy poco o nada que llevarse a la boca, los "capos" no padecían nunca hambre; de hecho, muchos de estos "capos" lo pasaron mucho mejor en los campos que en toda su vida, y muy a menudo eran más duros con los prisioneros que los propios guardias, y les golpeaban con mayor crueldad que los hombres de las SS. Claro está que los "capos" se elegían de entre aquellos prisioneros cuyo carácter hacía suponer que serían los indicados para tales procedimientos, y si no cumplían con lo que se esperaba de ellos, inmediatamente se les degradaba. Pronto se fueron pareciendo tanto a los miembros de las SS y a los guardianes de los campos que se les podría juzgar desde una perspectiva psicológica similar. 

Selección activa y pasiva

 Es muy fácil para el que no ha estado nunca en un campo de concentración hacerse una idea equivocada de la vida en él, idea en la que piedad y simpatía aparecen mezcladas, sobre todo al no conocer prácticamente nada de la dura lucha por la existencia que precisamente en los campos más pequeños se libraba entre los prisioneros, del combate inexorable por el pan de cada día y por la propia vida, por el bien de uno mismo y por la propia vida, por el bien de uno mismo y por el de un buen amigo. Pongamos como ejemplo las veces en que oficialmente se anunciaba que se iba a trasladar a unos cuantos prisioneros a un campo de concentración, pero no era muy difícil adivinar que el destino final de todos ellos sería sin duda la cámara de gas. Se seleccionaba a los más enfermos o agotados, incapaces de trabajar, y se les enviaba a alguno de los campos centrales equipados con cámaras de gas y crematorios. El proceso de selección era la señal para una abierta lucha entre los compañeros o entre un grupo contra otro. Lo único que importaba es que el nombre de uno o el del amigo fuera tachado de la lista de las víctimas aunque todos sabían que por cada hombre que se salvaba se condenaba a otro. En cada traslado tenía que haber un número determinado de pasajeros, quien fuera no importaba tanto, puesto que cada uno de ellos no era más que un número y así era como constaban en las listas. Al entrar en el campo se les quitaban todos los documentos y objetos personales (al menos ése era el método seguido en Auschwitz), por consiguiente cada prisionero tenía la oportunidad de adoptar un nombre o una profesión falsos y lo cierto es que por varias razones muchos lo hacían. A las autoridades lo único que les importaba eran los números de los prisioneros; muchas veces estos números se tatuaban en la piel y, además, había que llevarlos cosidos en determinada parte de los pantalones, de la chaqueta o del abrigo. A ningún guardián que quisiera llevar una queja sobre un prisionero —casi siempre por "pereza"— se le hubiera ocurrido nunca preguntarle su nombre; no tenía más que echar una ojeada al número (¡y cómo temíamos esas miradas por las posibles consecuencias!) y anotarlo en su libreta. Volvamos al convoy a punto de partir. No había tiempo para consideraciones morales o éticas, ni tampoco el deseo de hacerlas. Un solo pensamiento animaba a los prisioneros: mantenerse con vida para volver con la familia que los esperaba en casa y salvar a sus amigos; por consiguiente, no dudaban ni un momento en arreglar las cosas para que otro prisionero, otro "numero", ocupara su puesto en la expedición. De lo expuesto hasta ahora se desprende que el proceso para seleccionar a los "capos" era de tipo negativo; para este trabajo se elegía únicamente a los más brutales (aunque había algunas felices excepciones). Además de la selección de los "capos", que corría a cargo de las SS y que era de tipo activo, se daba una especie de proceso continuado de autoselección pasiva entre todos los prisioneros. Por lo general, sólo se mantenían vivos aquellos prisioneros que tras varios años de dar tumbos de campo en campo, habían perdido todos sus escrúpulos en la lucha por la existencia; los que estaban dispuestos a recurrir a cualquier medio, fuera honrado o de otro tipo, incluidos la fuerza bruta, el robo, la traición o lo que fuera con tal de salvarse. Los que hemos vuelto de allí gracias a multitud de casualidades fortuitas o milagros — como cada cual prefiera llamarlos— lo sabemos bien: los mejores de entre nosotros no regresaron.




SEMANA # 3 FILOSOFIA

 

TEMÁTICAS: INTRODUCCIÓN A LA FILOSOFÍA


 


 

 

1.    Importancia de la filosofía

2.    Principales problemas en filosofía

3.    Formas de hacer filosofía aprender a filosofar

4.    Períodos históricos de la filosofía

 

 

 

IMPORTANCIA DE LA FILOSOFÍA

 

Sencillamente Hablamos de Filosofía cada día, en todo momento en el que está ocupada nuestra capacidad de razonar empeñada en desmenuzar cada uno de los acontecimientos que tienen que ver con el arte de vivir. La Filosofía está inserta en el estilo particular que cada uno le imprime a la propia vida. En todo momento vamos construyendo una forma muy particular, muy personal de vivir, de actuar, de comportarnos, lo cual nace de la observación de nuestro entorno, constituido por la familia, los amigos, la empresa o el colegio, incluso, el estilo de divertirnos obedece a una observancia filosófica que parte de nuestro propio interior. Todo lo que aprendemos influye en nuestros criterios y decisiones y cada persona que entra en contacto con nosotros identifica con facilidad lo que somos o vamos siendo, lo que pensamos o las influencias que el medio ejerce en el desenvolvimiento de la profesión o de la vocación misma.

 

El pensador José Ortega y Gasset enseña que la Filosofía ubica al hombre cuando éste se haya perdido. La pregunta sería, ¿cuándo se haya perdido el ser humano, dónde se pierde? La respuesta depende de la experiencia que cada uno tenga especialmente en la ruta de la formación de las propias decisiones o búsqueda del camino de la felicidad, del saber, del ser. Cuando el hombre se encuentra confundido entre el ser o el hacer, ahí entra en juego la realidad filosófica para iluminar e incluso para incomodar, pues necesariamente rompe todo aquello que impide el paso de la “Luz”, para inquietar o incomodar, para ayudar a encontrar la verdad.

 

Con todo lo que hemos señalado la Filosofía es un acto consciente que exige descubrir el sentido de lo que hacemos, darnos cuenta del por qué realizamos las cosas y la forma como las realizamos” gracias a lo cual podremos construir o fortalecer nuestra personalidad, nuestros criterios y nuestra propia identidad.

 

Importante es afirmar entonces que, todo ser humano en la medida en que reflexione o cuestione el por qué de su experiencia de vida, el por qué de las cosas, está haciendo Filosofía. Está mejorándose y mejorando su entorno. El pensador no puede darse el lujo de dejar que las cosas pasen de largo, hacerse el de la “oreja mocha” ante los acontecimientos o ante el mutismo que normalmente rodea la vida de los conformes, de lo que no quieren luchar, de los que ya están “muertos en vida”.

 

Técnicamente la Filosofía dio origen al pensamiento sistemático y organizado del cual disfruta el hombre en la actualidad. Puede considerarse como la madre del saber. En un principio, la Filosofía abarcó todos los espacios del saber humano que iban surgiendo a medida que se presentaban las necesidades en la comunidad humana. Tardíamente, cuando surge la necesidad de la especialización, las ciencias se independizan de la Filosofía, sin que realmente puedan desarrollarse por fuera del saber, pues siempre han de necesitar de la reflexión, de la razón.

 

La Filosofía es la conciencia total, racional y crítica que el hombre tiene del mundo en el cual vive, y de los objetivos fundamentales de su actividad. La Filosofía tiende a superar todos los límites del oficio, la especialización y la profesionalización que el hombre o la mujer se han impuesto.

 

La Filosofía se interesa por todo lo humano, sin tomar en cuenta las características de la época, nacionales o de clase. Tiende a explicar los sucesos de cualquier sector del mundo que el hombre ya haya caminado con los sentidos y el pensamiento; de la parte que ya ha ingresado en la historia humana. En este caso la Filosofía es totalizadora. La filosofía también es racional, ya que armoniza los deseos, visiones y sueños del hombre con la conciencia total de lo que existe. A diferencia del saber parcial de la ciencia, la Filosofía quiere ser la síntesis del saber.

 

La Filosofía es también el proyecto de lo que el hombre quiere crear, de lo que, de acuerdo con sus convicciones, debería ser. El hombre se diferencia de los demás seres, no sólo porque puede transformar su entorno, sino porque se puede proponer objetivos.

 

 

ACTIVIDAD DE PROFUNDIZACIÓN

 

 

 

1. ¿Cuál es la diferencia entre ser y hacer?

2. ¿Por qué crees que descubrir el sentido de lo qué hacemos fortalece nuestra   personalidad y criterio?

3. Según el texto qué será el significado de “estar muertos en vida”

4. ¿Por qué la filosofía es totalizadora, universal, y racional?

 

 

 

 

 

 

 

 

 

lunes, 2 de febrero de 2026

SEMANA # 2 FILOSOFÍA

 

MALLA CURRICULAR






PERIODO: PRIMERO

 

GRADO: DÉCIMO

PREGUNTA PROBLEMATIZADORA

 

¿Cuáles son las fuentes que proporcionan un conocimiento cierto?

¿Cómo diferenciar estas fuentes de aquellas que no lo hacen?

¿Qué valor tiene el conocimiento que tienen de la naturaleza los diferentes pueblos y culturas?

¿A través del conocimiento podemos acceder al mundo tal como es o solo tal como se da en el mundo de la vida?

¿A través del conocimiento podemos acceder al mundo tal como es o sólo tal como se da en el mundo de la vida?

 

INDICADORES DE DESEMPEÑO

COGNITIVOS

Identifica las características básicas de los diferentes tipos de saberes, especialmente el saber filosófico y el científico

Reconoce los métodos filosóficos y los contrasta con el método científico

Diferencia las fuentes del conocimiento de aquellas que no lo son, reconociendo el valor de otros conocimientos que no son científicos.

PROCEDIMENTALES

Diferencia entre el saber filosófico y el saber científico, estableciendo comparaciones argumentadas

Formula preguntas filosóficas que lo llevan a reconstruir el origen de la filosofía.

 

ACTITUDINALES

Valora la utilidad y necesidad de la filosofía, y la aplica en su cotidianidad

Aplica en diferentes contextos sus saberes previos y los consolida a través de la discusión filosófica